Sobre el autor

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JESÚS ÁVILA MURILLO

1962-1963.- Reportero Gráfico del periódico “El Mundo”, corresponsalía en Ciudad Mante y del Sol de Tampico, corresponsalía Mante.
1964.- Reportero Gráfico fundador del periódico MATUTINO de ciudad Mante.
1965.- Miembro fundador de la Asociación de Periodistas del Mante, A.C. y Reportero Gráfico del periódico “El Sol de Tampico” corresponsalía en ciudad Mante.
1967-1968.- Reportero de Sociales en el periódico “El Diario de Ciudad Valles”, Ciudad. Valles, S.L.P.
1973.- Tipógrafo, Foto-Mecánico, Reportero Policiaco fundador del periódico MATUTINO en Tuxpan de Rodríguez Cano, Veracruz, Reportero de Información General del periódico MATUTINO en Poza Rica, Veracruz, Jefe de Taller, Reportero Gráfico, Tipógrafo, Reportero de Información General fundador del periódico MATUTINO en Martínez de la Torre, Veracruz.
1990-1992.- Director General fundador del periódico “El Noticiero”, hoy “Indicador Alfa” de ciudad Mante.
1993-2008. – Editor y Director General de la Revista X-ESO.
1996.- Director Fundador del periódico “El Signo del Mante”.
1996-1997.- Asesor de la Dirección de Comunicación Social del R. Ayuntamiento de El Mante.
1999-2001.- Asesor de la Dirección de Comunicación Social del R. Ayuntamiento de El Mante.
2002-2004.- Asesor de la Dirección de Comunicación Social del R. Ayuntamiento de El Mante.
2008 a la fecha.- Constructor, Editor y Director General de la página WEB; www.manteporeso.com.

 

Breve reseña del trabajo realizado por JESUS AVILA MURILLO

El 14 de marzo de 1993 nació la familia X-ESO. – Esto ocurre después de 33 largos años de trabajo continuo en el medio periodístico provinciano de México.
El editor y director general de la Revista X-ESO tuvo en esos 33 años de labores, el privilegio de ambientarse e identificarse con los característicos olores de tinta y papel, propios de las casas editoras donde prestó sus servicios.
Desde quemarse las manos con los lingotes metálicos recién salidos del crisol del linotipo, hasta sudar a raudales tostándose las pestañas, bajo la incandescente luz de la ampliadora en el cuarto oscuro de fotografía, utilizando las diversas pantallas que deberían producir los medios tonos exigidos para una buena impresión gráfica. – A causa de la edad juvenil que nos hace ser emocionalmente inestables, en aquellos años iniciales dentro del medio periodístico, también hubo de ambientarse con el ronroneo adormecedor de las prensas HARRIS, de cambiar el matiz natural de las uñas de los dedos de ambas manos, por un color ocre oscuro con el permanente manejo de productos químicos en el laboratorio de Fotomecánica.
Componedor en mano, frente al chibalet con decenas de cajas conteniendo familias de fuentes metálicas ordenadas con el universal alfabeto de los impresores, fue otra ocupación que se desempeñó por mucho tiempo. – Con el recurso del aquel viejo sistema Offset de impresión, también se realizó trabajo manual formando páginas, interpretando diseños originales de los esquemas enviados por la redacción, conociendo y conjugando los valores de las medidas en cuadratines y pulgadas, desde una, a las tradicionales ocho columnas.
Una distinción especial surgió en algún momento, al tener la oportunidad de teclear aquellas antiguas máquinas de escribir mecánicas y plasmar la idea de un suceso observado, cumpliendo con la exigencia de respetar sobre todas las cosas, la imaginaria estructura piramidal del cuerpo de nota, con una “lead” no mayor de cuatro renglones a 75 golpes y un contenido de texto no menor a las 35 líneas.
Sí algo distingue al periodista provinciano mexicano es; que debe ser un “todólogo”, así pues, cubrir una nota de sociales, policíaca, deportiva, cultural, política o de información general, sin pasar por alto el reportaje, la entrevista o la crónica, además de captar la fotografía oportuna, eso es parte de su obligación cotidiana, cuando menos en Ciudad Mante, Tamaulipas, esto lo identifica como periodista; si después de esto tiene conocimientos para suplir a algún compañero ausente en otra área de trabajo, mucho mejor.
Esos 48 años en el periodismo han quedado atrás; sin una formación universitaria, hoy, nuestra Revista X-ESO habla por nosotros, sin dependencia ni asistencia profesional de ninguna especie, nuestra página Web está en la red; www.mantex-eso.com es el producto de toda una vida de esfuerzos, de ambición por superar los retos profesionales que se nos ponen enfrente.
A mucho orgullo decimos; hoy la Revista X-ESO representa una micro empresa familiar, donde participa una esposa y dos hijos, nadie nos ordena que hacer o dejar de hacer, con seriedad, responsabilidad y ética profesional hemos trazado nuestra política de trabajo; informar con equidad.
Como en años anteriores queremos mostrar gratitud a esos personajes, que de una u otra manera nos han apoyado para estar presentes en el medio periodístico; gracias amigo ingeniero Martín Pelayo, propietario de la Imprenta Morelos donde se imprime esta revista desde su nacimiento; gracias Don Carlos Bobadilla y a Don Mauricio Rojas, visionarios empresarios mexicanos radicados en Canadá, propietarios de la empresa PROSPEKTORPRO Multimedia, desde donde se hospeda y actualiza diariamente nuestra página web; gracias al prestigiado portal Home Argentina y a su empresa filial ALEXA, encargadas de registrar el tráfico de visitantes de www.mantex-eso.com gracias a nuestros asiduos lectores, por esos comentarios que nos obligan a ser más profesionales.
No estamos cerrando una página más, estamos creando nuevos espacios de trabajo para ser utilizados de trinchera y cumplir con la sagrada misión de informar, de formar opinión, aquí, en este especial apartado agradezco con sinceridad a mis compañeros de oficio, que hayan aceptado compartir su experiencia y capacidad para nutrir el contenido de www.mantex-eso.com; gracias mi querido Aníbal Muñíz Enríquez; Marco Antonio Torres de León; Martín Jaramillo Luna; Gastón Espinosa González y para un ex discípulo de Karate, hoy profesional de la comunicación; gracias Pablo Hernández Contreras.