El Mante, Tamaulipas, México / 22 de Julio de 2026 / La Clínica Hospital 024 del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Ciudad Mante vuelve a colocarse en el centro de la controversia.
Esta vez, las autoridades del nosocomio han encendido las alarmas entre la derechohabiencia al imponer de manera intempestiva la obligatoriedad del uso de cubrebocas para cualquier trámite, consulta o retiro de medicamentos, bajo el argumento de un presunto brote de COVID-19.
La alerta que nadie avala en el estado
Lo que incrementa el malestar de la población afiliada no es solo la restricción en sí, sino la falta de congruencia institucional.
Hasta el momento, la Secretaría de Salud de Tamaulipas no ha emitido un solo comunicado oficial ni ha respaldado la existencia de una contingencia epidemiológica que justifique tales medidas en el municipio.
La decisión del ISSSTE local parece operar en un terreno de ocurrencia interna que contrasta frontalmente con la postura de la autoridad sanitaria estatal.
Indignación y trabas para los derechohabientes
Para los pacientes que acuden a diario —muchos de ellos adultos mayores o personas con padecimientos crónicos que se desplazan desde zonas rurales—, la exigencia se ha convertido en un obstáculo más en la de por sí maltrecha atención médica.
Quienes no portan el mascarillado al momento de llegar son frenados en los accesos, generando filas innecesarias, malestar generalizado y la molestia justificada de una derechohabiencia cansada de imposiciones unilaterales que no encuentran sustento en los reportes epidemiológicos oficiales.
Sin embargo, al interior del nosocomio una gran mayoría del personal administrativo no porta el exigido cubrebocas, incluyendo médicos y enfermeras.



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