HAY QUE DECIRLO. — Un adeudo extraordinario es el que ha recibido el Ayuntamiento 2024-2027, presidido por la licenciada Martha Patricia Chío de la Garza, de manos de la pasada administración que encabezó el ingeniero Sergio Fernández Medina.
Al cierre de cada trienio municipal —al menos aquí en El Mante— ya era tradición heredar deudas económicas a los sucesores; compromisos comunes con proveedores y prestadores de servicios que, amparados en los arraigados «usos y costumbres» de nuestra política local, jamás tenían consecuencias.
Sin embargo, en esta ocasión el escenario es muy diferente y alarmante.
Resulta que las autoridades del trienio 2021-2024 sencillamente dejaron de pagar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) la notable cantidad de 26 millones de pesos, correspondientes a las retenciones del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y al 3% del Impuesto Sobre Nómina de los trabajadores.
En este boquete financiero también están involucrados el anterior Sistema DIF y la pasada administración de la COMAPA.
Lo que verdaderamente llama la atención de este sonado caso son las interrogantes que deja en el aire:
¿Qué va a ocurrir con los responsables de heredar este desfalco millonario?
¿Presentará el Ayuntamiento 2024-2027 la denuncia correspondiente ante la Auditoría Superior del Estado para llamar a cuentas a los verdaderos deudores?
Y, peor aún, ¿hasta dónde influye esta bomba de tiempo en el próximo proceso electoral, donde algunos de los implicados ya levantan la mano como aspirantes a un cargo de elección popular? … NI MODO, HAY QUE DECIRLO…