HAY QUE DECIRLO. — Causaron sorpresa al interior de la administración pública municipal los reacomodos, cambios y nuevos nombramientos que efectuó de manera reciente la presidenta municipal, Martha Patricia Chío de la Garza.
Los sucesos ocurridos han despertado incertidumbre entre los miembros del equipo de trabajo oficial; sin embargo, esa reorganización era esperada desde hace tiempo, considerando la proximidad del proceso electoral 2027.
Las caras nuevas deberán demostrar con hechos su capacidad en el ejercicio de sus respectivas funciones.
Por cierto, el reordenamiento en las dependencias no altera la estructura orgánica de la administración, toda vez que solo se trata de buscar un mejor y más atinado desempeño en la prestación de servicios.
Lo ocurrido en la casona de la avenida Juárez e Hidalgo simplemente es una advertencia de que ningún servidor público es eterno en su puesto.
«A peinarse, amigos, y a ponerse el saco»… o desaparecen de la foto. NI MODO, HAY QUE DECIRLO.