* Destina el Ayuntamiento 30 millones de pesos para rescatar olvidados sectores donde predomina la contaminación.

El Mante, Tamaulipas, México / 08 de junio de 2026 / Con el objetivo prioritario de garantizar la salud pública y elevar la calidad de vida de las familias mantenses, la Administración Pública Municipal, encabezada por la licenciada Martha Patricia Chío de la Garza, anunció una inversión de 30 millones de pesos.

Estos recursos se destinarán directamente a la rehabilitación de colectores, redes de drenaje sanitario y sistemas de agua potable en los sectores urbanos más afectados por el deterioro de la infraestructura subterránea.

Obras que no se ven, pero que transforman vidas.

A diferencia de los proyectos meramente estéticos o de relumbrón que suelen priorizarse para captar la atención pública, este gobierno municipal ha decidido enfocar el presupuesto en obras ocultas a la vista, pero de un impacto social inconmensurable.

La decisión de la alcaldesa Chío de la Garza de canalizar estos fondos hacia el subsuelo responde a un principio de bienestar real, resolviendo problemas estructurales que durante años han padecido cientos de hogares en el municipio.

Recursos federales aplicados al bienestar colectivo.

La millonaria inversión proviene del programa federal Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISMUN).

Al confeccionar el Plan de Obra Pública Municipal 2026, la administración tenía la facultad legal de aplicar estos recursos en infraestructura superficial; sin embargo, se optó por dar continuidad al rescate de las zonas críticas donde el colapso de los colectores generaba graves focos de infección para la ciudadanía.

Justicia social frente a la emergencia sanitaria.

El trasfondo social de esta iniciativa radica en erradicar la vulnerabilidad de numerosas familias que diariamente convivían con el encharcamiento de aguas negras y la inmundicia a las puertas de sus domicilios.

Con estas acciones se elimina el riesgo latente de contraer enfermedades gastrointestinales y dermatológicas, devolviendo la dignidad y la salubridad a los entornos vecinales que habían permanecido en el olvido.

Un legado de salud y sustentabilidad para el futuro.

Aunque los trabajos de drenaje y agua potable queden sepultados bajo el pavimento y no luzcan ante la comunidad, las autoridades destacaron que se trata de obras para la posteridad.

Al resolver de raíz la contaminación por aguas residuales, la administración municipal no solo repara tuberías, sino que consolida un sistema de gobierno donde la salud y la dignidad humana se colocan por encima de cualquier interés político o de imagen.