HAY QUE DECIRLO. – Durante el actual periodo vacacional de Semana Santa, la presidenta municipal, licenciada Martha Patricia Chío de la Garza, ha dejado constancia de su firme disposición por hacer de El Mante un excelente anfitrión.
Ofrecer accesos gratuitos, seguridad, limpieza y un ambiente de sana distracción es una muestra clara de entrega y deseo de servir por parte de la alcaldesa hacia los visitantes y locales.
La otra cara de la moneda social:
Sin embargo, es necesario señalar con tristeza un fenómeno que revela el estado de nuestra fibra social: el marcado ausentismo en los centros de diversión y balnearios, por ser «aburridos» sin cerveza, música y baile.
Resulta preocupante que la afluencia disminuya ante la prohibición oficial de venta y consumo de bebidas embriagantes.
Lo que es una medida de protección, algunos sectores lo han interpretado erróneamente como un agravio a sus libertades.
El bienestar familiar no es represión:
Pretender que el bienestar familiar se viva en su máximo esplendor en cada sitio recreativo no es un insulto, es una necesidad colectiva.
Lamentablemente, parece que para una parte de la sociedad, la diversión es inexistente sin el consumo de alcohol o la música que incita a los instintos más básicos.
La resistencia a convivir en paz y sobriedad es el reflejo de un problema que va más allá de lo administrativo.
Priorizar la seguridad sobre el exceso:
Felicidades a Patty Chío por mantener la postura de cuidar la sana convivencia de las familias mantenses.
Aunque el rigor de la ley incomode a quienes confunden libertad con libertinaje, el orden y la integridad de los ciudadanos deben estar siempre por encima de cualquier interés comercial o vicio social… NI MODO, HAY QUE DECIRLO…