HAY QUE DECIRLO. En el escenario político local, la actividad es frenética pese a las apariencias.

Con mucha antelación a la búsqueda formal de la candidatura por la presidencia municipal, varios aspirantes han comenzado ya un sutil trabajo proselitista.

Aquella vieja sentencia que dictaba que «el que se mueve no sale en la foto» ha quedado sin efecto; hoy, la dinámica es distinta.

Es evidente que diversos ediles y funcionarios actuales anhelan ocupar la poltrona de «Juárez e Hidalgo».

Sin embargo, para los cuadros de la Cuarta Transformación, la instrucción parece ser clara: Disciplina o alineación.

Los vientos que soplan desde la capital del estado sugieren una decisión inalterable: Todo el respaldo político apunta hacia la décima regidora del Ayuntamiento mantense, Astrid Sontoya Muller.

De confirmarse este insistente rumor, cualquier inconformidad interna entre los aspirantes morenistas será estéril.

La certidumbre de este «manto protector» estatal cobra fuerza al observar el panorama opositor: El PAN en El Mante se encuentra en estado agónico, carente de figuras con ascendencia popular, mientras que el PRI permanece como un organismo insepulto.

Bajo este esquema, pensar que un candidato independiente o de oposición podría desafiar la hegemonía de MORENA con Sontoya Muller al frente, es anticipar una derrota.

El mensaje del centro del estado es nítido: La continuidad de la 4T en la presidencia municipal está trazada… NI MODO, HAY QUE DECIRLO.