HAY QUE DECIRLO. – Cierre fuerte y con rumbo: La administración de la licenciada Martha Patricia Chío de la Garza concluye el ciclo 2024-2025 callando bocas y abriendo caminos.
Si bien el arranque representó un desafío mayúsculo para la transformación de El Mante, los resultados actuales desmienten a los agoreros del desastre que apostaban al fracaso por los tiempos del Plan de Obra Pública.
Con visión de Estado, la alcaldesa no solo salió airosa, sino que convirtió la crisis en oportunidad.
¿La clave?
Una alineación política total con el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Esta mancuerna «Patty-Américo» ha logrado destrabar recursos históricos para sanear lo que otros ignoraron: La red de drenaje sanitario y el pavimento de la zona urbana.
La gestión directa ante el Ejecutivo estatal rindió frutos tangibles: desde la rehabilitación de colectores hasta la rescate de la ruta rural El Abra-Los Aztecas-Tantoyuquita.
Obras que, hay que decirlo, eran impensables sin esta sintonía política.
A la par, el DIF-Mante ha operado como el brazo humanista de la gestión, llevando beneficios reales a quien más lo necesita.
Se avecina un 2026 exigente, donde la vara estará más alta para resolver los pendientes tanto en la ciudad como en el campo. Pero la base está sentada… NI MODO, HAY QUE DECIRLO…