El Mante, Tamaulipas, México / Noviembre 17 de 2025 / Sin lugar a dudas, la década de los años sesenta (1960) fue crucial, marcando la pauta de todos los cambios que hoy se viven en Ciudad Mante.

Fue un periodo de transformaciones demográficas, sociales, económicas y productivas.

Hasta entonces, El Mante experimentaba una época de expansión, de crecimiento comercial sostenido y de oportunidades generalizadas.

Algo ocurrió, sin embargo, que en los años subsiguientes, nuestra Ciudad cayó en un tremendo abismo de retroceso, un estado que, hasta la fecha, no ha logrado superar.

Son los recuerdos de los tiempos pasados los que nos mantienen en movimiento, caminando por distintos rumbos de El Mante, aunque a veces sin un objetivo claro.

En esta ocasión, el concreto que reviste el bulevar Luis Echeverría Álvarez fue testigo de nuestros pasos.

Nuestro recorrido se detuvo justo en ese bulevar, entre las calles Tula y Altamira.

En este sitio existió durante muchos años el edificio social propiedad del prestigiado Club Rotario.

De inmediato, la aletargada memoria cobró vida.

La imaginación nos trajo la imagen de aquel antiguo edificio.

En aquellos años, para llegar a este punto, era necesario utilizar el bordo de la carretera México-Laredo, pues no existían calles transversales, ya que la colonia «Las Brisas» aún no se había creado.

Ese edificio social del Club Rotario fue cientos de veces escenario de bodas, quinceañeras, cumpleaños, graduaciones, bailes de fin de año y de las reuniones semanales de sus socios.

Aún en esa década de los sesenta, en El Mante se mantenían vigentes otros Clubes de Servicio Social, como el Club de Leones, el Club 20-30 y el Club ABC.

Sin duda, el tiempo todo lo consume.

Esos grupos de generosas personas que integraban cada uno de esos organismos sociales, simplemente dejaron de serlo al desvanecerse la presencia de sus respectivos Clubes.

La realidad del día de hoy nos puso enfrente un edificio totalmente desconocido en el mismo predio de lo que fue el Club Rotario, y que visitamos en condiciones de trabajo.

Son las inevitables vueltas de la vida a las que obligadamente debemos ajustarnos… Alguien camina por donde ya pasé…