El Mante, Tamaulipas, México / Noviembre 15 de 2025 / La limitante que los recuerdos imponen es la memoria, ese almacén cerebral que, a veces, se comporta infiel.

Estamos expuestos a sus fallas, sí; sin embargo, la lucidez de la mayoría de los momentos vistos en retrospectiva nos estimula a no abandonar esos cotidianos recorridos por las harto conocidas calles mantenses.

Paso a paso, avanzamos por la calle Quintero al oriente de la ciudad, hasta alcanzar su cruce actual con el bulevar Luis Echeverría Álvarez.

Un recuerdo fugaz nos trasladó a los años 50: en aquel entonces, la calle Quintero entroncaba con la carretera México-Laredo y no tenía la continuidad que goza hoy en día.

En este punto, nuestra mirada se proyectó al sur y, de golpe, surgió la imagen de aquel prestigiado Hotel «Los Arcos Courts».

Los mantenses, de forma abreviada, lo llamábamos «Los Arcos».

Fue un hotel que, en su época, dio albergue a cientos de turistas, predominantemente norteamericanos.

Las instalaciones de «Los Arcos» poseían un atractivo natural: amplios jardines, piscina, áreas de descanso y vastos andadores que conectaban todas las habitaciones.

Pero lo más destacado era, sin duda, su Restaurante, un sitio con un menú extenso y atractivo para comensales de todo tipo.

Este hotel, que pudo haber sido establecido entre los años 30 o 40, se distinguió como un lugar emblemático mientras permaneció abierto.

Pero, como nada es eterno, el tiempo final le llegó a «Los Arcos Courts».

En su lugar surgió la actual empresa comercial foránea, perteneciente a la cadena «Aurrerá».

Esta empresa, considerada una fuente de empleo en El Mante, se estableció gracias al trabajo promocional del exalcalde José Luis Castellanos González durante su trienio 2005-2007.

Las descomunales instalaciones de «Aurrerá» borraron de golpe las imágenes de nuestros recuerdos de antaño.

Con vista en el presente, nos damos cuenta de que aquel tramo de la carretera México-Laredo se convirtió en el bulevar Luis Echeverría Álvarez y de que la calle Quintero se prolonga por cientos de metros más al oriente, dentro del perímetro de la colonia «Carlos M. Del Pino».

Para nuestro pesar, ya nada es igual… Alguien camina por donde ya pasé…