El Mante, Tamaulipas, México / Noviembre 14 de 2025 / Escasas huellas del pasado perduran en Ciudad Mante.
Sin embargo, algunos mantenses, sobrevivientes de generaciones anteriores, conservamos recuerdos y el privilegio de una memoria activa, disponible ante el menor destello de los tiempos idos.
Caminar por estas calles puede no ser atractivo para muchos que asumen que nada hay que ver.
En contraste, para quienes venimos de épocas pasadas, recorrer a pie la zona urbana de El Mante es un verdadero disfrute.
Este día, nuestros pasos se detuvieron en un sector poco conocido de la calle Galeana, entre J.J. de la Garza y Alejandro Prieto.
Detenidos en la acera oriente de Galeana, nuestra visión imaginaria se trasladó al frente, donde alguna vez se erigió el edificio de la Asociación Regional de Comerciantes e Industriales Mexicanos (ARCIM).
Este organismo fue instituido en la ciudad por el empresario, industrial y filántropo Don Felipe Cervantes Lara (QEPD).
El inmueble no solo fue útil para las reuniones de sus agremiados, sino que también sirvió para la realización de eventos sociales e incluso para las celebraciones de graduación de diversas instituciones educativas.
Para nosotros, ese antiguo edificio de la ARCIM guarda recuerdos que no son precisamente alentadores, al haber servido de recinto oficial para la instalación del Consejo Electoral Municipal que dirigió los comicios del infausto año de 1989.
En ese desaparecido inmueble se desarrollaron los conteos de las ánforas, cuyo resultado fue desastroso para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su candidata a la presidencia municipal, la señora Narcisa Cabriales Ramírez.
La historia de la primera derrota electoral sufrida en las urnas por voluntad de los mantenses tuvo como escenario ese edificio de la ARCIM.
Para el Partido Acción Nacional (PAN) y su candidato ganador, Ubaldo Guzmán Quintero, los recuerdos de ese lugar deben estar plasmados de manera indeleble en las páginas de su historial partidista.
Es innegable para todos: los años no pasan en balde.
Llegó el momento en que la ARCIM y sus instalaciones dejaron de operar en la ciudad.
Los tiempos actuales han traído consigo un cambio significativo: el inmueble está hoy convertido en un templo religioso.
La presencia de esta nueva imagen nos devolvió a la realidad.
Fue un destello de la memoria que nos condujo, por un instante, a través de los tiempos pasados… Alguien camina por donde ya pasé…


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