El Mante, Tamaulipas, México / Noviembre 11 de 2025 / La presencia física en esta ciudad a finales de los años 40 nos concedió vivir con intensidad las décadas de 1950, 1960 y 1970, periodos en que El Mante y sus habitantes gozaron de un destello de prosperidad económica y notable paz social.

Con el devenir de los años, la memoria revive constantemente al comparar aquel pasado con la realidad actual.

Para testificar y comprender los profundos cambios en la fisonomía urbana de nuestra ciudad, el ejercicio de transitar día a día por la conocida red de calles se vuelve indispensable.

En una de estas peregrinaciones sin rumbo, la casualidad nos detuvo en la calle Ocampo, en el tramo comprendido entre la Avenida Juárez y la calle Canales.

Justo frente al antiguo e icónico edificio que fue el Hotel Naola (hoy Hotel Del Ángel), la existencia de las instalaciones de la Oficina Federal de Hacienda se agolpó en nuestra memoria.

Esta dependencia federal ocupó, durante muchos años, una porción significativa de la planta baja del inmueble, sobre la calle Ocampo.

El Rol de Manautou Lavín

Al frente de esta dependencia de corte federal fungió como Jefe Don Enrique Manautou Lavín (QEPD), cuya labor se extendió por un largo periodo.

Las actividades de la Oficina de Hacienda no se limitaban a la recaudación fiscal, que era una de sus tareas principales.

También cumplía la función de pagaduría oficial para la nómina del magisterio regional.

De manera excepcional, el Jefe de Hacienda fungía incluso como Agente del Ministerio Público Federal.

A Don Enrique Manautou Lavín le correspondió intervenir como fiscal en un notable caso de agresión física que involucró a Don Ricardo Arroyo Rubio (QEPD), Director Fundador del Periódico Matutino, y a un prestigiado comerciante local de origen español.

El Vacío de la Modernidad

La operatividad de esta Oficina Federal dejó una huella imborrable en El Mante.

Su posterior desaparición, en una época previa al SAT y a los actuales sistemas recaudatorios de la Federación, provocó grandes trastornos fiscales entre los contribuyentes regionales.

Cierto, ya nada es igual.

La modernidad y la tecnología se han apoderado de las nuevas generaciones.

Sin embargo, en el espejo de la nostalgia, aquellos tiempos pasados guardan un lustre que la actualidad, para muchos, difícilmente supera… Alguien camina por donde ya pasé…