El Mante, Tamaulipas, México / Noviembre 10 de 2025 / Trasladar la memoria a las décadas de los cuarenta, cincuenta, sesenta y principios de los setenta, nos permite recorrer mentalmente las calles de la zona urbana de El Mante, donde el pasado persiste en antiguos edificios y predios.
Al deambular por la calle Hidalgo hacia el sur, en su tramo entre Tula y Altamira, podemos cerrar los ojos e imaginar el edificio que albergó al Banco de Crédito Ejidal durante los años cuarenta y cincuenta.
Esta institución fue fundamental para respaldar económicamente a los ejidatarios cañeros, proveedores de materia prima de la entonces Sociedad Cooperativa de Ejidatarios y Obreros del Ingenio del Mante.
Se desconocen las causas que originaron la suspensión de las actividades bancarias, lo que sumió al inmueble en un largo periodo de abandono.
Las instalaciones, ubicadas en la manzana delimitada por las calles Tula (Norte), Altamira (Sur), Hidalgo (Oriente) y Morelos (Poniente), pasarían a tener una nueva función.
Con el tiempo, estas instalaciones se convirtieron en los Almacenes Nacionales de Depósito, S.A. (ANDSA).
Durante muchos años, ANDSA fue el centro de acopio de las cosechas de granos producidas en la región, recibiendo sorgo, maíz, cártamo, frijol soya, entre otros.
En aquel entonces, eran comunes las largas hileras de camiones de carga que transportaban el grano para su entrega en la reciba, y posteriormente para su distribución a otras partes del país.
De forma abrupta, ANDSA cerró sus puertas, dejando las amplias instalaciones nuevamente en desuso.
Tuvieron que pasar muchos años para que se observara actividad en el terreno otra vez.
El proceso por el cual la propiedad fue vendida o adquirida no es claro; sin embargo, el predio y su antigua edificación fueron paulatinamente fraccionados y se les dio una nueva utilidad.
Hoy, al visitar este sector de El Mante, la realidad ofrece una imagen completamente diferente.
Lo que fue el Banco de Crédito Ejidal y, más tarde, ANDSA, es actualmente ocupado por una diversidad de negocios: una chatarrera, varios establecimientos comerciales, un templo religioso y un salón de eventos.
Este desconcertante cambio refleja la transformación constante que experimenta la ciudad con el paso de los años, marcando otra etapa en su historia urbana… Alguien camina por donde ya pasé…



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