El Mante, Tamaulipas, México / Noviembre 06 de 2025 / Es un hecho que para las nuevas generaciones de mantenses, el interés por los acontecimientos impresos en las páginas de la historia municipal parece ser un eco lejano.
Esta indiferencia quizás es común en quienes solo están de paso; pero para quien ha echado raíces en este jirón de tierra tamaulipeca, peregrinar a diario por las calles de El Mante es un privilegio y un acto de memoria.
Nuestra propia memoria, aletargada por el tiempo, se despierta a cada paso en estas arterias legendarias, atrayendo recuerdos de sucesos trascendentes.
Siguiendo las huellas del pasado histórico de El Mante, hoy nuestro recorrido nos lleva a la calle Alejandro Prieto, entre Ocampo e Hidalgo.
En el costado sur de esta calle se conserva un antiguo edificio que originalmente perteneció al Sindicato de Filarmónicos.
Se ha mantenido en pie gracias al mantenimiento periódico, pero su importancia histórica reside en que, en un tiempo, albergó los poderes municipales.
Durante la mayor parte del trienio de gobierno 1978-1980, presidido por Enrique Cano González (Q.E.P.D.), las dependencias de la administración pública municipal funcionaron desde este inmueble.
Esta situación fue forzada por un acontecimiento que cimbró a la ciudad: la quema del edificio de la Presidencia Municipal.
El incendio fue la consecuencia de la justa inconformidad política de muchos mantenses que se sintieron defraudados por los resultados de los comicios locales de 1977, que concedieron el triunfo al candidato del PRI.
Al no contar con un lugar habitable donde establecer la administración debido a los daños del edificio quemado, el alcalde impuesto por el gobierno estatal aceptó con agrado un generoso ofrecimiento. Don Ignacio de la Llave Ramos (Q.E.P.D.), destacado y sempiterno dirigente obrero de la CTM en la región, ofreció el uso del inmueble perteneciente al Sindicato de Filarmónicos.
Aquel trienio de gobierno municipal, marcado por la imposición, dejó profundos sinsabores en la clase política local y ha sido, por siempre, excluido de la narrativa de los cronistas de la Ciudad.
No obstante, esos hechos de triste memoria también dejaron su huella con una diversidad de obras que cambiaron, en gran parte, la fisonomía urbana de El Mante.
Fue un precio que el gobierno estatal debió cubrir a cambio de la imposición del alcalde en ese periodo 1978-1980.
Hoy, el antiguo edificio de la calle Alejandro Prieto, que por un tiempo sirvió como Palacio Municipal, se mantiene solitario, pero firme. Es una prueba silenciosa y tangible de aquellos convulsos sucesos políticos que estremecieron a toda la Ciudad… Alguien campina por donde ya pasé…


Debe estar conectado para enviar un comentario.