El Mante, Tamaulipas, México / 02 de noviembre de 2025 / Corría la década de los años veinte.

En sus albores, los habitantes de Congregación Canoas, perteneciente al municipio de Villa Quintero, designaron un predio de aproximadamente quinientos metros cuadrados para fundar en este sitio lo que sería su primer panteón.

Con el transcurrir de los años, y ya consolidada como Villa Juárez, se diseñó la geografía urbana.

Este hecho provocó que el mencionado panteón de Congregación Canoas quedara ubicado en lo que hoy es la calle Quintero, entre Hidalgo y Ocampo.

Una vez cubierto por sepulturas y lápidas, este cementerio de quinientos metros cuadrados entró en desuso durante muchos años.

Bajo estas condiciones, y adentrados en el trienio municipal 1984-1986, el alcalde de la época, Roberto Cárdenas Guevara (QEPD), autorizó la construcción de lo que hoy se conoce como la «Plaza de Los Fundadores».

Para ello, se exhumaron todos los restos y se depositaron en una tumba colectiva.

El inexorable paso del tiempo ha creado las condiciones políticas para que el Ayuntamiento mantense conmemore y recuerde anualmente el cambio de poderes municipales de Villa Quintero a Congregación Canoas, un acontecimiento ocurrido en 1921.

Esta celebración tiene lugar cada 19 de abril y sirve para congregar en la Plaza Los Fundadores a familiares descendientes de aquellos colonizadores de la antigua Canoas.

Pues bien, desde hace más de una década, cada 02 de noviembre, fecha de la conmemoración del Día de Muertos, esa tumba colectiva luce abandonada.

No hay una flor o una triste veladora que demuestre el recuerdo de aquellos seres que fundaron esta ciudad.

El olvido, la ingratitud humana y la fragilidad de la memoria han permitido que se ignore a nuestros ancestros en el mero Día de Muertos.

Sin embargo, los días 19 de abril de cada año, sí aparecen para la foto, los aplausos y los abrazos, personajes políticos, estudiantes, público en general, pero, principalmente, quienes se dicen descendientes de Canoas.