Ciudad Mante, Tamaulipas, México / Noviembre 01 de 2025 / Con la mente fija en tiempos pasados, así dimos inicio a nuestro diario deambular por la red de calles de mi Ciudad.
Con la memoria afinada, imaginamos caminar sin rumbo allá por los años 50.
Con esa imagen en la mente, después de recorrer de Sur a Norte la calle Manuel González, llegamos a su cruce con la avenida Juárez.
Casi como un acto reflejo, nuestra vista se fijó en la esquina Nor-Poniente, en espera de encontrar aquel conocido edificio que albergó a la Embotelladora «Río Guayalejo» de los refrescos Jarritos y Jarritas sin Gas.
La desilusión nos golpeó como un relámpago que nos devolvía a la realidad, a los tiempos actuales.
Frente a nosotros, lo que descubrimos es un nuevo edificio que representa una institución bancaria.
Aquel destello de añoranza se esfumó por completo.
Con profunda nostalgia debemos aceptar la desaparición de esa empresa refresquera, que fue una gran fuente de empleo en esta Ciudad.
La memoria se resiste a perder la antigua imagen de los refrescos Jarritos y Jarritas Sin Gas.
De pronto, revivimos los años de la niñez en los 50, para trasladarnos a las inmediaciones de la placita «Primero de Mayo», ahora Plaza Aarón Sáenz.
Recordamos aquellos inolvidables días sábados, cuando la camioneta de perifoneo de Jarritos aparecía en ese lugar para entretenimiento de decenas de niños que acudíamos a disfrutar de la presentación de aquellos graciosos muñecos, conducidos por un ventrílocuo que contaba chistes y organizaba sorteos de gran variedad de regalos entre el público infantil.
¡Vaya tiempos aquellos! ¡Nada se les compara!… Alguien camina por donde ya pasé…

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