El Mante, Tamaulipas, México / Octubre 30 de 2025 / Al caminar por la calle Morelos, justo entre Pedro José Méndez y Guerrero, la nostalgia asalta la memoria de manera espontánea.

Es el rastro invisible de la prestigiosa Academia Comercial «Justo Sierra», fundada por la inolvidable profesora Adela Piña Galván (QEPD), una visionaria llegada a El Mante desde Ciudad Ocampo.

Durante años, esta institución fue un faro de conocimiento, una verdadera fábrica de futuro.

De sus aulas emergieron incontables generaciones de jóvenes, hombres y mujeres, formados con rigor en Contaduría Privada, Mecanografía, Taquigrafía y Secretariado, listos para integrarse al mundo laboral.

La profesora Piña Galván, con su profunda identidad de mantense adoptiva, no solo forjó profesionales; al paso del tiempo, fue designada Cronista de El Mante.

Su labor como historiadora nos legó la primera reseña histórica de esta ciudad, una recopilación invaluable que, lamentablemente, ha sido plagiada de forma burda por los cronistas subsiguientes del municipio.

Los tiempos cambiantes y sus embates obligaron a la Academia a mudar su histórico domicilio para establecerse, finalmente, en la segunda planta del Edificio Jobi, sobre la calle Guerrero, entre Morelos y Zaragoza.

Hoy, ese recuerdo se disuelve ante una realidad abrupta y dolorosa.

Donde antes se alzaba un templo de enseñanza, hoy funciona un frío estacionamiento público.

Las que fueron las aulas principales son ahora meros locales comerciales.

Pero el golpe más cruel es la desaparición de la enorme y legendaria Ceiba, sacrificada sin piedad para ampliar el espacio de este nuevo aparcamiento.

El andar de este día ha quedado envuelto en la tristeza profunda y la melancolía por aquellos tiempos idos, donde la sombra de la Ceiba resguardaba la promesa de un futuro escrito a máquina… Alguien camina por donde ya pasé…