El Mante, Tamaulipas, México / Octubre 20 de 2025 / Recorrer las calles de mi querido Mante es un ejercicio diario de memoria.
Mi deambular no tiene otra intención que revivir el pasado; cerrar los ojos y evocar esas imágenes perdidas de edificios, tiendas, empresas y dependencias oficiales.
Esta vez, la caminata se centró en dos puntos neurálgicos para mi recuerdo; el cruce de las calles Guerrero y Pablo L. Sidar, y la Hidalgo, entre Pedro José Méndez y Obregón.
Ambos rincones guardan una historia profunda que merece ser contada.
En la esquina nororiente del primer crucero, recuerdo el edificio donde funcionó por años la oficina de Telégrafos Nacionales, convertida después en Telecomunicaciones de México.
¡Qué servicio tan vital para la ciudadanía!
Era el canal para enviar breves mensajes urgentes a todo el país, pagando por palabra, y el lugar donde se gestionaban Giros y se movían recursos económicos.
El Telégrafo de entonces era una institución con su personal, sus mensajeros y el infaltable telegrafista que dominaba la Clave Morse.
De hecho, su funcionamiento era materia obligada en los planes de estudio de las Academias Comerciales mantenses de aquella época.
Hoy, la tecnología ha devorado aquel sistema de comunicación.
Esa vieja dependencia federal ahora ocupa un pequeño local en la calle Hidalgo, y su marquesina anuncia la Financiera para el Bienestar, que vino a suplir a Telecomm (un cambio radical de nomenclatura que se le debe al gobierno federal actual).
Es una realidad que me golpea con una profunda sensación de añoranza.
La modernidad es inevitable, pero el recuerdo de aquellos viejos tiempos se mantiene vivo en cada paso por las calles de mi Ciudad… Alguien camina por donde ya pasé…

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