El Mante, Tamaulipas, México / Octubre 18 de 2025 / Fueron incontables las ocasiones en que recorrí descalzo las calles empedradas de mi barrio, la colonia «Primero de Mayo».

En ese andar, a menudo me dirigía a la calle Hidalgo, entre Quintero y Xicoténcatl.

Justo en este punto se alzaba una propiedad del estimado agricultor mantense, Don Pedro Hernández (que en paz descanse).

Don Pedro rentaba una serie de modestísimas viviendas de enjarre con techumbre de lámina.

En uno de esos espacios, funcionaba el taller de reparación de bicicletas de Don Juan Espinoza.

Siempre desbordados por la alegría infantil, visitábamos a Don Juanito (como le decíamos) para alquilar una bicicleta.

Poseer una era el gran sueño de cualquier niño de aquel tiempo, entre el segundo lustro de los años cuarenta y la década de los cincuenta.

Sin embargo, para nosotros, miembros de familias sencillas, comprar una bicicleta era inalcanzable.

Así, con diez o veinte centavos —de aquellos que sí valían—, alquilábamos por media o una hora cualquiera de las «del cero», «del uno» o «del dos»: la pequeña, la mediana o la grande.

¡Enormemente se disfrutaban aquellos efímeros momentos de diversión, recorriendo las calles del barrio!

Hoy, en el mismo lugar de la calle Hidalgo, se levanta un edificio de tres plantas, que sigue siendo propiedad de la familia Hernández-Cobos.

Pero, basta cerrar los ojos, o simplemente concentrar la mirada, para que nos envuelva ese gran sentimiento que genera la memoria, esa nostalgia palpable por los tiempos idos.

En nuestra evocación, volvemos a ver aquella serie de humildes viviendas y el recordado Taller de Bicicletas de Don Juanito Espinoza.

Recordamos también a sus hijos: a Juanito «JET» (propietario de Deportes Zaeta y Deportes Jet); a José Luis «Güicho» Espinoza (QEPD), quien dedicó parte de su vida a la reparación de bicicletas; y a Jesús «Chuy» Espinoza, corredor de motocicletas y propietario de un establecimiento comercial de bicicletas y artículos deportivos en Ciudad Valles, S.L.P.

El aliento de nuestra vida actual son los recuerdos… Alguien camina por donde ya pasé…