El Mante, Tamaulipas, México / Octubre 12 de 2025 / Es difícil cerrar los ojos y simplemente olvidar que nacimos en El Mante.

Para quienes tenemos el privilegio de haber crecido a la par de nuestra Ciudad, cada esquina, cada barrio, cada colonia, guarda una melodía de recuerdos, una historia que nos conecta con nuestros vecinos y con un tiempo que parece desvanecerse en el calor del pavimento.

Hoy, detuvimos nuestro cotidiano andar justo en el corazón de esos recuerdos: la esquina que forman las calles Servando Canales y Morelos.

La imagen actual es de cristal, refrigeradores y un letrero familiar: un OXXO.

Es la modernidad imparable, la comodidad de lo inmediato que mira de reojo al pasado.

Para las nuevas generaciones de mantenses, este punto es solo una parada rápida, una necesidad del presente que desconoce el punto de partida de su existencia.

Pero para nosotros, los que fuimos testigos del antes, la memoria es un torrente.

Aquí, donde hoy se deslizan los autos y entran y salen los clientes con prisa, se erigían dos negocios que marcaron una época.

Recordamos con nitidez el «Súper C», una tienda que era más que un expendio: era un punto de encuentro, un termómetro social.

Y, pegada a ella, la única e irrepetible Armería que existió en esta Ciudad.

Ambos establecimientos eran propiedad de Don Taurino Gámez (QEPD).

Su nombre y sus negocios están intrínsecamente ligados a esa geografía emocional del Mante de antaño.

Eran pilares, referencias que usábamos para dar direcciones o para medir el paso de los años.

Es una nostalgia agridulce.

«Alguien camina hoy por donde ya pasé»; se detiene por un café donde mi infancia se asombró por el brillo del metal en un aparador.

Y aunque a las actuales generaciones de mantenses quizás no les interese el pasado que desconocen, es imperativo recordar que este suelo, esta esquina, sostiene sus cimientos.

La ciudad no empezó hoy. Empezó aquí.