HAY QUE DECIRLO. – Solo la realidad sobre acontecimientos actuales.
En el presente, la nueva generación de mantenses vive, disfruta, se queja, despotrica y, algunas veces aplaude, sin tomar en cuenta que las condiciones en que vive, tienen un origen que nos transporta al pasado.
Ejemplos sobran; diríamos, hoy, al estar frente a las consecuencias buenas o malas, que se derivan del registro de intensos chubascos que están dejando incontrolables y desproporcionadas cantidades de agua lluvia, las que en algunas partes de la Ciudad invaden el interior de viviendas, o, producen enormes encharcamientos, preguntaríamos a esos mantenses; ¿quién les obligó a fincar su lugar de residencia en sectores propensos a inundaciones? La respuesta es obvia: Fue decisión de sus abuelos o padres, pero, nunca obligados por las autoridades.
Apliquemos lo que la cruda realidad nos ofrece en estos momentos. Cada vez, en las diferentes épocas de cada año, existen condiciones que son regidas por la madre naturaleza y, en las que nada tienen que ver los personajes que representan un sistema de gobierno, tanto municipal, estatal o federal.
Aquí en El Mante, recién queda atrás un episodio crítico a causa de extrema y prolongada sequía. En estos momentos se enfrentan las condiciones de exceso de lluvia, a causa de una contingencia natural que no puede ser controlada por ninguna autoridad.
Aquellos abuelos o padres que en el pasado decidieron fincar su hogar en las partes bajas de la Ciudad, en las proximidades de un Río, arroyuelo, o escurrimiento natural, bueno, supieron a lo que a futuro exponían a sus respectivas familias en caso de presentarse una contingencia como la que en estos momentos está resintiéndose.
Calles encharcadas, sectores donde el agua amenaza ya inundar hogares, pero, insistimos, no es culpa de las autoridades, que si bien es cierto, tienen disposición de ayuda para quien lo necesite, siendo ineludible que los afectados aporten la parte que les corresponde protegiendo sus familias y patrimonios, sin dejar toda la responsabilidad en manos de las autoridades, esto es, dejar de recurrir y exigir el paternalismo oficial para resolver problemas particulares… NI MODO, HAY QUE DECIRLO…