Ciudad Mante, Tamaulipas, México / Diciembre 26 de 2023 / JAM / Esto no se discute, la grandeza de El Mante está en su gente y, no de todos, solo en aquellos bien nacidos en este municipio al tener arraigadas raíces que les mantienen firmes en su terruño, soportando los buenos y malos tiempos.

Mucho se comenta de la nueva infraestructura en edificaciones particulares dispersas por diferentes puntos de la Ciudad, de los parajes naturales de siempre, mencionando que en ellos radica «la grandeza de El Mante», sencillamente falso.

La grandeza de El Mante se ha perdido progresivamente al paso del tiempo y; no hay poder humano que detenga este fenómeno creciente.

A manera de ejemplo daremos cuenta de una parte de la perdida grandeza de El Mante, el servicio de carga y pasaje a través del Ferrocarril.

Como recuerdo imborrable de ese magnífico servicio que mantenía Ferrocarriles Nacionales de México, tenemos la antigua edificación de la Estación Ferroviaria El Mante.

Esas sólidas paredes del antiguo edificio que servía de almacén, oficinas administrativas, área de telégrafos, de expedición de boletos de pasaje, se mantienen como fantasmas de otrora época de grandeza.

La Estación El Mante, permanece de pié en espera de que algún día, el Tren regrese a esta Ciudad, enlazando su servicio de carga y pasaje, con estación Calles.

Por cierto, la comunicación vía Ferronales con el vecino municipio de Tamuín, San Luis Potosí, fue un ramal que jamás llegó a la cabecera de ese municipio potosino, las paralelas férreas llegaron solo a un paraje conocido como «Clavo de Oro», si bien es cierto ese paraje rural se localiza en municipio de Tamuín, también es cierto que está a varios kilómetros de distancia de su cabecera municipal.

Lo que se vive en el sentir de los mantenses es el sueño de que algún día regrese el Tren.

Se trata de un sueño o anhelo muy difícil de cristalizar, considerando que «desaparecieron» kilómetros de las vías férreas, desde «Clavo de Oro», hasta estación «Calles», pasando por estación El Mante, también desaparecieron todos los «durmientes», los cientos de Furgones que dejó Ferrocarriles en desuso estacionados a lo largo de muchos kilómetros entre Calles, El Mante y Clavo de Oro, así que creer que el Ferrocarril retornará a esta región como medio de transporte o de pasaje, es una esperanza vana, pero, se vale soñar.