HAY QUE DECIRLO. – Hace tiempo estuvo de moda una pegajosa fracesilla; «ponga la basura en su lugar», pues bien, algo muy aproximado a lo que reza dicha frase, es lo que se ha propuesto el alcalde Noé Ramos Ferretiz, de fondo, está trabajando por reconstruir la orgullosa imagen de aquél Mante, donde campeó el orden y la limpieza, sin embargo, esas son acciones que no son del agrado de quién gusta vivir en el fango, de vivir y disfrutar de la polución por ser situaciones que le acomodan.

No es, ni nunca será correcto, arrojar basura en la vía pública, máxime cuando se trata de lugares donde recién, personal del municipio efectúo labores de limpieza.

Para la gente de buen vivir, identificada con la política de trabajo emprendedor, de trabajo encaminado a rescatar la fisonomía de arterias citadinas, de colonias, barrios, planteles educativos, comunidades rurales, que un esforzado presidente municipal como Noé Ramos ha emprendido, las actitudes contrarias que se han dejado sentir, son hechos reprobables.

Lograr que los mantenses aplaudan esos esfuerzos demostrados por Noé, impulsando la real transformación de una vapuleada y ruinosa Ciudad Mante, venido a ver, resulta una verdadera mentada de madre, para los naturales enemigos del desarrollo y orden social, de ahí que están causando trastornos al buen vivir, robando equipo recién instalado en la plaza y otras lindezas… Dicen que no hay mal que dure 100 años, ni enfermo que los aguante, y en cualquier momento se perderá el anonimato de los responsables, y su nombre y rostro aparecerán a la luz pública… NI MODO, HAY QUE DECIRLO…